jueves, 8 de septiembre de 2016

Tiempo y viento



Vuelvo a volar,
volví a volar
¿Volveré a volar?

Me atreví a soñar de nuevo
y equivoque el camino.
Me hubiera gustado que no me lo permitieran,
que me prohibieran imaginar;
que amarraran mi creatividad, la envolvieran y la tiraran
lejos,
lejos..
¿A dónde?
Al mar,
al pico de una montaña,
al hueco mas profundo de la tierra,
para que no haga mas daño.

He intentado desafiar al tiempo,
invitarlo a quitarme el dolor, la ansiedad...
y no ha respondido.

He intentado desafiar al viento
le he dicho que traiga su corriente mas fuerte
que se lleve el dolor, la ansiedad..
y se ha calmado.

Me atreví a pintar, a cantar, a escribir
pero todo era sobre ti y resulte llena de llanto
¿Te importó?

Cerraste el ciclo con esos ojos parcos,
cerraste el ciclo con esa sonrisa simple...
guardaste mis palabras y preferiste huir de ellas

¿Yo?

Yo guare mis pasos y seguí mi camino.

Sin respuesta




Respiré, conté hasta tres y empecé a escribir.

Las palabras subían y bajaban en el texto, el sonido del teclado parecía acompañar la música en ese momento, así que volví a respirar.. conté hasta tres y seguí escribiendo.

Borre, reescribí, cambie y edite mil veces.

Me decidí
lo envié..
Me arrepentí,
soñé que tenía efecto.
Creí que leerías, que escucharías como yo escuche.

Sonreí,
lloré.
Pero tu callaste,
te quedaste mudo.
¿Se robaron tus palabras?
¿Se extraviaron en el camino?
¿Las cambiaron por silencio?

Me desespere,
revise,
me engañe..
y te solté.

Porque cuando no hay respuesta no hay esperanza... y si no hay esperanza no hay espera... simplemente no hay amor.

lunes, 22 de agosto de 2016

martes, 16 de agosto de 2016

Nunca me leiste



Llegar a casa y explotar.
Llegar a casa y llorar.

Tengo miedo, tengo miedo de mi
de dejar que el silencio se apodere de mi mente
de acostumbrarme a sentir a oscuras
de permitirme ser una sombra en la esquina.

Tengo miedo, tengo miedo de ti
de que me veas ir y no digas nada,
de que me veas a lo lejos y no te atrevas a mirarme
de que que sientas mi mirada y la dejes pasar.

Tengo miedo, tengo miedo del sol
el sol que llena los días de luz cuando yo solo quiero penumbra
el sol que calienta los corazones congelados
el sol que significa mucho para algunos y no es nada para otros.

Tengo miedo, tengo miedo del cielo
ese fondo celeste que nadie quiere dejar de mirar
esa mancha gris que se llena de nubes y no nos deja ver mas alla
ese cartón negro en el que se pintan un par de estrellas
ese cielo que sentimos cerca y lejos.

Tengo miedo, tengo miedo de nosotros
de ese nosotros que no existe
de ese dolor que si esta pero que no sientes
tengo miedo de mi, tengo miedo de ti
de perderte sin tenerte
de alejarme sin decir adios..

Tu sabes quien soy yo..
pero no sabes quien eres tu.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Primeros dias no tan solitarios






Cuando llegue pensé que no tendría más remedio que hablar con mi espejo, conversar con mis dedos o inventarme un nuevo personaje al que le gustara la soledad. Luego conocí a Caleb y a Jotán.

 Caleb tiene el pelo corto como honguito y Jotán tiene el cabello igual hasta podrías pensar que en cierta forma se parecen mucho sin embargo luego los tratas a cada uno y resulta que son bastante distintos, uno prefiere quedarse conmigo aprendiendo notas y ejercicios de respiración y el otro se divierte más afuera entre el barro, los carritos y los insectos.
Cada mañana tocaban mi puerta o la ventana para que me levantara a jugar y me gustaba esperar en silencio hasta que sus vocecitas desaparecían y se convertían en murmullos chillones y tiernos. Había imaginado que estaría sola estos primeros días, lejos de mi casa cargando con una horrible nostalgia,  pero alguien muy grande e importante sabía lo que necesitaba para no estar demasiado triste y angustiada.

Caleb ama las historias así que se me ocurrió contarle un par de ese libro tan bonito  Mi planta de naranja-lima  y es que podía imaginarme que el Rey de las bolitas había viajado desde mi imaginación y ahora lo tenía frente a mí hablando y hablando sin parar a respirar. Así como Zezé, Caleb no puede parar de jugar carga con su hermanito a todas partes y comparten horas y horas de interminables guerras y viajes convirtiendo la casa en aviones, trenes, buses y hasta naves que los llevan a lugares que no puedo conocer porque solo están en esas bellas mentecitas. Una mañana hicimos juntos la cama, a media mañana me asomo a su habitación y encuentro la cama de vuelta en el piso quise reírme y no pude, su pobre madre intentaba darle de lactar al tercer rayito de sol que tenía en sus brazos mientras intentaba encontrar el zapato que Jotan escondió entre los escombros de juguetes  y ropa. Ame esos primeros días de libertad y melancolía.

Jotan tiene 3 años, me llega casi a la rodilla pero hay que verlo escalar la cama para tirarse conmigo a ver videos en la Tablet. El segundo día que estuve aquí se me ocurrió comprar una gaseosa para el almuerzo y media hora después de empezar a comer me arrepentí de haber tenido tan torpe idea, su mama tuvo que hacer de todo para que comiera y aun así lo único que se entendía entre su balbuceo y la comida que tenía en la boca era: Gaseosa mamá!

-        -   La gaseosa es la recompensa Tan – le dijo su hermano – la comida es el castigo, tienes que acabar para que te den gaseosa.


Su mama y yo estábamos en el piso de la risa y el famosos Tan tenía la frente tan arrugada que temíamos que  le salieran arrugas antes de cumplir los 5. Se comió dos presas pero no acababa las verduras y el arroz asi que lo torturaron un poco más para darle un poco de ese maravilloso líquido amarillo que tanto ansiaba.  Jotan me recordaba mucho al Rey Luis, mientras más los observaba y los escuchaba más me convencía de que estaban hechos de mi imaginación y en algún momento dejarían de jugar en el barro y volverían a mi traviesa mente.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Una clásica despedida





Me voy 

Me voy porque duele el aire conocido,
me voy porque sin querer se me ha nublado la vista de tanto llorar.

Me voy porque me canse de que el mundo gire y cambie con solo parpadear,
me voy pues ya dejé que mis ojos hablen por mi y tu no hiciste nada.

Me voy a escribir dolores nuevos, a pintar nuevos cuadros;
me voy a encontrar sueños menos utópicos.

Me voy a reconocer que me equivoque,
me voy porque soy demasiado valiente para ser cobarde .

Me voy para liberarme, para callar las miles de palabras que inspiras
me voy después de todo lo que no dijiste y me canse de adivinar.

Me voy porque tu no me retuviste, me alentaste a irme;
me fui para que descanses de tenerme cerca y yo descanse de tenerte lejos.

Me fui.